Caminando por las calles con la intención de darle alimento al intelecto, y la curiosidad infantil de saber qué se hace y se muestra en el arte contemporáneo en la capital. Veo, para sorpresa, que aquí los diferentes espacios colaboran juntos y que además han adaptado unas estrategias para impulsar la promoción del arte (a), despertar el interés del público en general y adquirir la presencia relevante en las estructuras urbana que merecen.

Lo primero que conocí fue el programa a 3 bandas, una especie de Kunsthalle (b) en el que varias galerías se unen en una especie de feria donde básicamente, los interesados dan a conocer su participación colgando un simbolito identificativo en la puerta de su galería o espacio y con un mapa de todos los participantes uno hace el recorrido de visita de una galería a otra. Cada espacio es usado normalmente por un comisario/curator que organiza una muestra en particular.

El suceso no queda ahí, lo siguen haciendo. Y en las consecutivas inauguraciones también trabajan normalmente juntos. Realizan la publicidad particular y conjunta para avisar al público. Y lo que sería la demanda cultural de un grupo de unas decenas de personas para la oferta de un solo espacio, según los contactos de cada uno, se convierte en unos flujos de público importantes que interactúan con todas los demás. Por curiosidad o interés.

Y es que además cada espacio tiene sus lineas de trabajo, un pensamiento y filosofías propias e independientes al resto, lo que lo hace diverso, entretenido y por tanto mucho más variado y rico. Cubriendo un mayor espectro de interesados en el arte contemporáneo. Y convirtiéndose en definitiva en un museo vivo, o dibujando, quizás, las líneas de lo que pudiera ser la experiencia museística del futuro.
En este discurso aparece el recorrido, la promenade. Que como en un jardín, donde los diferentes instantes que se crean a cada paso despiertan tus emociones. Aparece la unión y el interés del progreso mutuo. Como Almenaras se entrelazan con su independencia para hacer más luminosa y visible su posición en la sociedad y la importancia en la ciudad que los contiene.

Por el contrario he podido observar con reiteración que este hecho no sucede en otras ciudades, no existe para mal, esa idea de que el beneficio de mi vecino puede ser el mio o que diversos remando juntos puedan llegar a buen puerto. En la dermis de algunas hermosas urbes existe una tara bactérica para la evolución cultural. Quizás con la idea rencorosa de que el enriquecimiento o beneficio de mi vecino es altamente perjudicial para mi o que el contacto puede mermar mi prestigio, la comunicación es escasa, las colaboraciones remiradas, y los proyectos conjuntos, pobres fracasos. Habiendo residido en varias ciudades he observado, la capital del archipiélago canario, la ciudad condal o la nazarí, usar de estas costumbres. En diversas conversaciones con diferentes protagonistas a lo largo del tiempo en dichos lugares, ví con pena, como esa actitud afianzada se convertía en el cierre de galerías, de espacios, en la desaparición paulatina de la promoción artística privada; morir antes que colaborar. Siempre con una mente provinciana más cercana al paesino fílmico de Corleone que lleva a la inevitable extinción. Y sin un importante pilar cultural, mientras caían, la ciudad hinchaba el pecho con el eslogan de la cultura.

Unos avanzan, dibujan una intención de futuro y otros desaparecen.

P.D. La hospitalidad de los espacios de la capital es maravillosamente endémica. Algo a lo que no estábamos acostumbrados.

a. Ver post: Comienzos públicos, sobre el mercado del arte español.
b. Kunst=Arte, Halle= Hal/Salón, Básicamente es una muestra de arte que realiza exhibiciones temporales en diferentes espacios de un ciudad, de galerías, centros incluso edificios ocupados, en colaboración con asociaciones locales y entidades culturales. Se desarrolla principalmente en Alemania, Austria y Suiza, y posteriormente se han subido a estas acciones, Estocolmo, Atenas.


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