Ríos impresos y vocales, de profetas de baratillo y voceros del futuro, han difundido la idea solemne y pragmática de que la pintura ha muerto. Inventado todo signo innovador en la plástica, no hay nada más que pintar. Videntes de la ultraestética moda de lo rompedor a través del es viejo y no funciona, marcan lo último como signo de evolución, sea lo que sea. Ocultos en la elegante chaqueta de la necesidad imperiosa económica, tratan de dar salida comercial a sus apuestas, promesas de nuevos medios, sistemas y soportes distintos a los “pasados”. Y en ese objeto opuesto a la tradición, tratan de acercarse o equipararse a ese todopoderoso mundo de la pintura, denigrando, menospreciando e incluso fosilizando verbalmente las cualidades que pudiera, actualmente, tener la Pintura para ocupar su lugar. Eppur si muove.

Esta breve entrevista reproduce la conversación de negras sobre blancas alrededor de la cuestión de la muerte de la pintura en la cafetería del Museo Reina Sofía:

¿Se plantea como artista las cuestiones que refieren a la no evolución de la pintura o la caducidad del medio pictorico?
Continuamente, me rondaron los últimos años dudas, ideas difusas y convicciones sueltas sobre la evolución de la pintura, sobre cierta búsqueda de veracidad sin caer en la copia banal de un pasado. He encajado las ideas gracias a un relajado paseo viendo las obras de Anne-Marie Schneider por las salas del MNCARS. De repente me ha resultado tan claro y evidente. Ella ha sido solo el final a una convicción que he ido alimentando y construyendo a través de observar el trabajo de compañeros y colegas y del mío propio, sin darme cuenta. En un proceloso caminar, delante de un gran número de obras de artistas, de pintores, en los estudios, en nuestras dinámicas galerías de arte, y demás centros expositivos, mayormente hispanos. De un valor y futuro reales, que comienza en seguir sorprendiéndome al leer una pintura que aún huele a estudio.
Es cierto que buscas o indagas en otros medios pero sueles acabar de nuevo en la pintura, como espacio donde plasmar ciertas conclusiones, juegos o estudios.

Pero retomando el inicio de la cuestión. Sobre el origen de la muerte o la imposibilidad de que evolucione, ¿de donde parte ese leitmotiv? ¿Que muestras hay de lo contrario sobre los conceptos, está todo pintado ya, nada puede sorprender en la pintura?
Se suman sin duda la ansiedad y la incertidumbre, una social, la otra específica del mercado. La primera, más propia del hay tanto que no consigo asimilarlo. Y me recuerda a lo que una vez me dijo un amigo sumido en la confusión de la hiperinformación existente: - ¡Ya está todo inventado!… ¿Qué mas vas a hacer o crees que se puede inventar? A lo que le respondí educadamente: - ¡Tú eres idiota…! ¿Tú puedes volar solo? ¿Te puedes teletransportar a donde quieras? ¿Puedes estar debajo del agua horas sin traje de buceo? ¿Puedes caminar por la Luna o Marte, o ir a sacar fotos al Sol y volver?¿Hablar de repente cantonés con acento del sur?… No. Pues entonces no está todo inventado, ni lo estará, siempre que alguien pueda imaginar algo nuevo. Entonces me dio la razón y cogió ánimo. Curiosamente esta sensación y dudas ya se produjeron en la sociedad europea a fines del siglo XIX y principios del XX. Con todos esos inventos, maquinas, que hasta hacían volar. Una angustia informativa sin duda, un exceso mal digerido. Y una era de explosión creativa, pictórica.

La otra parte es la que evidencia la necesidad económica de solventar la creación y posesión de objetos no pictóricos, o no tan pictóricos. Y que genera un esfuerzo mediático en posicionar ese algo, obra pieza, denostando u comparando con…, en este caso la pintura, y parece que en las últimas décadas ha sido así. Entre los argumentos extendidos, es viejo, no hay nada nuevo, ya no se vende ni se compra apenas pintura, etc. Uno lo oye, sin realizar comparativas documentadas, de un aparente erudito en las artes esotéricas del arte contemporáneo, y aparenta el Verbo de la verdad. Sin embargo, miente. Y la realidad es que en el mercado del Arte Contemporáneo en 2015-2016, la Pintura ocupa un 61% de las ventas mundiales, el dibujo un 17%, la escultura un 15%, y alejados la fotografía ronda el 5% y el grabado un 1%. Otros apenas el 0,3%. 1
La sonrisa de la ilusión se desvanece al igual que la desinformación. La pintura existe.

Al margen de las cuestiones de la muerte de la pintura, si es cierto que al pintor se le planteen esas dudas con frecuencia, en la búsqueda de lo ignoto, por placer y curiosidad. Y tratar de no aburrirse con lo que hace. En el argumento de la pérdida, quizás del cómo encontrar manifestaciones o elementos nuevos en la propia pintura, se hace a día de hoy más difícil y más interesante. Y para creadores y amantes del arte responder a qué caminos puede explorar ahora la pintura. Pues la verdad no lo sé. Y aunque me lo planteaba con regularidad la verdad es que no importa. Es casi un aspecto puramente formal o vehiculo de justificación. En las propias emociones y lecturas de la creación plástica vas hallando, y cada uno soluciona a su manera. Entonces…

¿Está muerta la pintura?
No, por supuesto que no.

¿Por qué, que aportaciones nuevas pueden plantearse? Es sin duda una cuestión de generar conceptos nuevos, representaciones nuevas quizás, sobre lo que ya se ha hecho.
Porque la Pintura es un lenguaje, un medio de comunicación mutable, extremadamente arcaico. Lo que hace que desmigados de la contemporaneidad de pensamiento pueda ser entendido. Es una palabra sin reglas, un signo creado. Hay cierta cercanía a ser dios, al crear códigos nuevos. Es además un puente al pasado, a través de la pintura puedes sentir la libertad de la expresión del ser o del pensamiento. Es un habla perceptible pero difícil de medir para los censores, solo un gesto o una mancha contienen parte del alma del individuo creador. Una emoción es transmutada y sin diccionarios, es leída.
Existe además una parte de libertad, donde la realidad y las mesuras de las cosas, lo que debería ser, es transformado en un hecho sin importar las consecuencias. Una percepción libre del mundo que te acerca al niño no socializado, al Ser crítico, en su camino de formación moral. Y eso es extremadamente atrayente. Extremadamente evolutivo.

Por eso cada gesto, mancha, arrastre o pincelada es un nuevo signo, que de repente nos es entendible emocionalmente, al ser atávico a la historia y vivencias del individuo. Entendible como el navegante solitario que somos y como un artículo social más. Hay una relación directa entre cada acción plástica (con su carga de emociones) y la forma resultante, que conforman la imagen final. En las escalas que percibas esa imagen como en la poesía descubrirás diferentes cosas. Es una puerta a otros parámetros del pensamiento. Todo este hecho ya implica la posibilidad de crear, pintar e ir generando conceptos nuevos.

¿Parece decir que está todo por pintar? O que se puede pintar todo, de la nada y distinto a lo anterior.
Todo ya implica un espacio mesurado y acotado de volumen, de espacio o de cosas. Mas bien es como si empezamos a jugar con los conceptos, generamos ideogramas, e inventamos algunos nuevos sobre lo que existe. En cada època y contexto serán diferentes. Nunca sabremos cuanto puede salir de cada camino que recorramos…

Frente a los avances técnicos o nuevos medios de creación y difusión de la imagen. ¿No puede parecer un hecho, el pictórico como antiguo?
Eso es lo que lo hace contemporáneo. Avances, a día de hoy la pintura se ha extendido, por ejemplo, al contexto urbano, murales, grafitis, tags, etc forman parte de la pintura, la pintura no es el soporte lienzo en absoluto. Los nuevos materiales, incluso la luz, conforman un campo más amplio donde articular la pintura. Sin embargo sobre el juego de la pintura como componente matérico generalmente entendida, eso que huele a óleo, a acrílico, existe un creciente número de artistas que te hace preguntarte cosas al mirar sus obras, que te inquietan delante de ese espacio construido, ¿por qué lo ha hecho así? ¿Cómo narices ha hecho eso? ¿Cómo ha solucionado esto otro? que te carga de emociones. Es algo más técnico, más profundo pero si te plantean esas cuestiones sin duda no está todo pintado.
Y he observado un hecho significativo, la irrupción de la mujer en el arte contemporáneo, con más impetu y violencia al ser un espacio a conquistar, ya que publicamente les estaba vedado. Con el mismo vagaje cultural pero con una energía de manifestarse muy poderosa, con mucho que decir, mas crítica, menos miedos; lo que nos plantea además el hecho que todas ellas tienen muchas cosa que decir y aún no han dicho. Afortunadamente. Hablo principalmente del ahora. Inquietante y delicioso sin duda. Maravilloso. Incluyo otros campos de expresión aunque solo hablando de la imagen o de la pintura encuentras trabajos muy ricos, muy valientes.

Interesante punto de vista, es cierto que la mujer ha tenido el campo cerrado a expresarse en medios, aún existe, pero parece que poco a poco se tiende a luchar y tomar ese espacio.
Certainly…

En resumen,la pintura perdura…
La pintura es un acto eterno de creación de signos del lenguaje de materialización de emociones antes de convertirse en palabra u objeto mesurable. Tiende al infinito. No veo ya esos límites como antes.

Realizado en colaboracion con las museólogas Azucena Hernández e Irene Beltrán.

michelrein.com/en/artistes/expositions/12591/Anne-Marie%20Schneider

http://imgpublic.artprice.com/pdf/el-mercado-del-arte-contemporaneo-2015.pdf


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